Ritual masónico: sobre modernos y antiguos, sobre ritos y estilos

Por: Maurice Calmet Williams
Artículo original: http://cem.parthenon.org.pe/2017/07/28/ritual-masonico-sobre-ritos-y-estilos/

“¿Qué ritual masónico practicas?” “¿De qué rito es tu logia?” “¿A qué rito corresponde el mandil que usas?” “Eso corresponde al rito Escocés”. “Eso no es del rito de York”. “Me parece una mezcla de ritos”. Son preguntas y expresiones con que frecuentemente nos encontramos cuando visitamos logias. La práctica ritual en masonería puede variar mucho de una jurisdicción a otra, ya que tienen unos usos completamente diferentes.

En el mundo hispanohablante es una costumbre bastante difundida el definir como “rito” a las diferentes prácticas rituales. Por ejemplo: Las logias de la Gran Logia de España practican diferentes rituales entre los que mencionan rito de Emulación [sic], REAA, rito Sueco, etc.[1]. Viniendo de “la principal obediencia masónica española”[2], parecería ser una voz autorizada para considerar práctica tal como correcta. Pero si dicha gran logia se autodenomina “de masones antiguos, libres y aceptados” y la gran mayoría de sus logias practican rituales de corte moderno (es decir, serían masones modernos), pues es evidente que no se utilizan algunos términos con la debida propiedad.

Decir que todas las prácticas rituales son “ritos” es tan inapropiado como decir que todos los masones son “antiguos”. Porque (para adelantar) “rito” es a “moderno” lo que “estilo” es a “antiguo”. A continuación, explicamos por partes.

En las Islas Británicas

Entre 1717 y 1721 se forma en Inglaterra la primera gran logia. Esta gran logia estuvo formada por cuatro logias inglesas con mayoría de miembros aceptados. A tal tiempo en Inglaterra no existía una gran demanda por las construcciones, por lo que las logias languidecían. No ocurría lo mismo en Irlanda y Escocia, donde las logias con miembros operativos eran bastante numerosas y fuertes.

El ritual que practicaban en la nueva gran logia se basaba en las ceremonias que servían para dar recepción a los miembros aceptados. Por tanto, les faltaban los detalles y características de las ceremonias para los operativos. Lógicamente, el ritual de esta nueva gran logia evolucionó por su cuenta. Hacia 1750 se reactivó la industria de la construcción en Inglaterra teniendo que recurrirse a logias operativas irlandesas. Estas últimas encontraron tantas diferencias con sus prácticas que llamaron “modernos” a los miembros de la primera gran logia, autodenominándose “antiguos”. Así se forma una nueva Gran Logia de Antiguos en 1751, que practicaba el ritual antiguo conservado hasta entonces en Irlanda y Escocia.

Diferencias

Las diferencias rituales entre modernos y antiguos son evidentes. Incluso existen prácticas (como el Ritual de Emulación inglés y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado – REAA) que resultan de una mezcla de ambas esencias. Trataremos de resumir algunas de las principales diferencias para que tengamos una idea clara de a qué nos referimos:

  1. Posición de los pilares o columnas B:. y J:.. En la práctica de los antiguos, estos pilares no se hallan dentro del templo, sino afuera (al ingreso). Mientras que los modernos ubican ambos pilares al interior del recinto, encabezando las ubicaciones donde se sientan los aprendices y los compañeros.
  2. Las palabras sagradas de los dos primeros grados son diferentes, e incluso la palabra del maestro instalado. Algunas prácticas modernas agregan además una palabra de pase para el primer grado.
  3. La forma de estar al orden en los diferentes grados: En las prácticas modernas se hace con el signo penal; los antiguos lo hacen con el signo de obligación.

En Europa

La práctica moderna casi fue suprimida en Inglaterra con la unión de 1813, quedando algunos elementos presentes en el Ritual de Emulación. Sin embargo, ya había sido exportada a la Europa continental a partir de la década de 1720, con:

  1. Formación de una Gran Logia Provincial en Francia (hacia inicios de la década de 1720).
  2. Formulación del Rito Francés (del Gran Oriente de Francia) y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (de algunos disidentes del Gran Oriente de Francia) entre 1773 y 1804.

Mientras en Europa continental se habían creado muchas variantes de la práctica moderna a la que se denominó “rito”, y en cada uno se amplió su estructura a diferentes números de grados, en las islas británicas la práctica antigua se circunscribía a los tres grados simbólicos de aprendiz, compañero y maestro, con los agregados de la marca y el real arco, manteniéndose casi una misma estructura. Si bien en Irlanda las logias trabajan uniformemente, tanto en Escocia como en Inglaterra existían variantes sutiles al ritual que se denominaron “estilos”. Entre estos estilos podemos destacar: el Estándar de Escocia, el MacBride, el Bristol, etc.

La diferencia principal que podemos notar entre un rito moderno y un estilo antiguo reside en que el primer incluye un número de grados supra-simbólicos, mientras que el estilo se restringe a los tres primeros grados simbólicos.

En Norteamérica

En América el comportamiento fue un poco diferente. La masonería primero llegó a los Estados Unidos antes de la revolución americana. Las logias que provenían de Inglaterra tenían en su mayoría prácticas modernas, y las provenientes de Irlanda y Escocia trajeron el ritual antiguo. Al triunfar la revolución americana (antes de la unión de 1813) la gran mayoría de logias modernas se retiraron del continente, al estar conformadas en gran parte por ingleses.

Un caso particular que ilustra la salida de los rituales modernos de Norteamérica es Benjamín Franklin[3] (1706-1790). Iniciado en Filadelfia en 1731 en la logia de San Juan (logia de modernos), llegó a ser gran maestro de la Gran Logia de Pensilvania. Fue asignado a una misión en Francia hacia 1777, incorporándose a la logia de las Nueve Hermanas, donde un año más tarde participa en la iniciación de Voltaire. Para cuando regresa a Estados Unidos ya no existían ni su logia ni su gran logia desde 1785, al punto que a su muerte en 1790 no recibió los honores masónicos en su funeral. Recién los recibió en la conmemoración del 200º aniversario de su nacimiento, en 1906.

Con las introducciones del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis en el siglo XIX vuelven las prácticas modernas a Norteamérica; sin embargo, en los Estados Unidos se acostumbra que los “ritos” partan desde el 4º grado en adelante, reservando los tres primeros grados a las prácticas de cada gran logia, donde predominan las prácticas antiguas.

Entonces, ¿en Norteamérica se practica el ritual antiguo?

Aun así, el ritual norteamericano reservado al simbolismo difiere del ritual antiguo. En 1843 se desarrolló la Convención de Baltimore[4], como respuesta a una creciente anti-masonería. En esta convención se hicieron unas recomendaciones[5] que fueron aceptadas por algunas grandes logias, basándose en el ritual de Thomas S. Webb[6] (1771-1819). Este trabajo siguió una línea diferente al ritual antiguo británico y dio origen a una estructura de grados que se denominó Rito de York. Esta práctica ya consideraba a la Marca como un cuarto grado. Los antiguos lo consideran como un complemento o grado lateral.

En el Mundo Hispanohablante

La práctica masónica más difundida en España y en Latinoamérica es el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Uno podría intuir por el nombre que se trata de un ritual antiguo. Sin embargo tiene muchos aspectos que lo convierten en un híbrido antiguo-moderno:

  1. Tiene los pilares al interior como los modernos.
  2. Se está al orden con el signo penal, como los modernos.
  3. Mantiene las palabras sagradas como los antiguos.

Quizás por un facilismo en la traducción se acostumbra llamar “rito” a todas las prácticas rituales. Esto es, indistintamente de si su origen es antiguo o moderno.

Es en Latinoamérica donde se ha dado la mayor mixtura en las prácticas. Junto al REAA se practica un denominado Rito de York (algo diferente al practicado en Norteamérica). Este último recoge esencialmente prácticas norteamericanas y británicas mezcladas con algunas prácticas modernas. Esta mezcla es probablemente consecuencia del desconocimiento del desarrollo en detalle del ritual antiguo donde ya se practicaba el REAA. Así por ejemplo, en el Rito de York que se practica en el Perú difiere de la práctica antigua:

  1. Incluyen columnas al interior del templo.
  2. Se está al orden con el signo penal.
  3. Dan pasos diferentes para acercarse al altar a tomar juramento.
  4. Incorporan baterías de grado (práctica propia de la masonería continental europea).

De igual manera, aunque en la Gran Logia del Perú se han incorporado rituales modernos (como el REAA y el RER), sigue llamándose “de antiguos libres y aceptados masones”.[7]

Resumiendo

“Antes de hablar, infórmate” (Eclesiástico 18, 19). Aunque esta frase parezca elemental, resulta contradictorio que en la actual era de la información sean muy pocas las personas que realmente se informan antes de exponer u opinar sobre un tema.

En masonería pasa mucho esto. Cuando un masón investiga y descubre cambios en el ritual, se encuentra con un muro de piedras. Y aunque esté mal aplomado y débil, el muro se rehúsa tercamente a ser corregido. Estos puntos flojos pueden ser producto de mezclas en las prácticas, innovaciones o simplemente interpretaciones equivocadas. Muchos masones no conocen el origen de sus prácticas y las siguen bajo el entendido que vienen “de tiempo inmemorial”. Esta es una salida facilista, incompleta e incompatible con el mejoramiento personal que todo masón busca.

Entonces, ¿Qué hacer frente al ritual masónico que practicamos?

Cuando nos referimos a un ritual masónico es muy importante:

  1. Saber identificarlo como antiguo o moderno, para determinar si es un estilo (dentro del simbolismo) o un rito (con grados superiores).
  2. Una vez determinado si es estilo o rito, lo siguiente debe ser identificar qué aspectos son propios del ritual y cuáles son incorporaciones propias de la logia, gran logia, gran oriente u otro.
  3. Y finalmente (para cerrar un tercer punto), reconocer que existen un sinnúmero de prácticas diferentes a las nuestras, y no por ser distintas dejan de ser auténtica masonería.

La masonería se ha adaptado en cada lugar para poder desarrollarse, dando lugar a lo que podríamos llamar muchas masonerías. Y aunque cada masonería esté trabajando aun en su propio perfeccionamiento, de todas ellas podemos aprender mucho.

 

Referencias:

[1] Web de la Gran Logia de España http://gle.org/

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Logia_de_Espa%C3%B1a

[3] http://freemasoninformation.com/2015/01/illustrious-brother-ben-franklin-and-freemasonry/

[4] http://www.themasonictrowel.com/masonic_talk/stb/stbs/36-01.htm

[5] Aunque esta convención merecería un artículo propio, podríamos resumir las principales:

  1. Establecieron “dues cards” o carnés de membresía con control de cuotas mensuales.
  2. Fijaron cuotas de ingreso para la iniciación.
  3. Determinaron que los asuntos de logia serían tratados en el grado de maestro, y se estableció la suspensión de los masones por no pagar sus cuotas mensuales
  4. Buscaron uniformizar los trabajos y se formuló un ritual que sería aplicado parcialmente y modificado en los años sucesivos por cada gran logia.

[6] Autor de “The Freemason’s Monitor or Illustrations of Freemasonry”(1815), referencia obligada para los estudiosos norteamericanos del ritual masónico.

[7] Web de la Gran Logia del Perú http://www.glperu.org.pe/

Maurice Calmet Williams

Maurice Calmet Williams

Maestro masón, miembro de la Logia Parthenon Nº 7 del Oriente de Lima, Perú.
Director del Centro de Estudios Masónicos (CEM).
Maurice Calmet Williams

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